La técnica del collage: Una mirada a sus orígenes

El término “collage” proviene del francés y se usa para referirse a la sobreposición de todo tipo de materiales (aunque se usa fundamentalmente el papel) para crear una obra de arte.

La técnica del collage se puso de moda en los inicios del 1900, cuando los artistas cubistas (esencialmente Braque y Picasso) la hicieron suya para crear diferentes obras de arte. Inicialmente estos artistas utilizaban solo el papel corriente pero después comenzaron a incluir otros materiales como los paquetes de cigarrillos, los fósforos y los naipes.

De esta forma se crearon dos corrientes del collage: una que apostaba por la técnica clásica en una sola dimensión y otra que tenía una tendencia geométrica y tridimensional, esta última cambió de nombre y se denominó Assemblage, encontrando particular resonancia entre los artistas del Pop Art y el Nouveau Realisme.

Los artistas surrealistas también pusieron de moda otra tendencia: la cubomanía, que consistía en recortar imágenes en pequeños cuadrados que después se pegaban de forma totalmente azarosa. Otra técnica consistía en aplicar con pegamento parches de lona pintados a la superficie principal donde se realizaba la pintura.

No obstante, realmente la técnica del collage es mucho más antigua ya que se usó prácticamente desde el mismo momento en que se inventó el papel. Existen referencias históricas que indican que se usaba ya en el siglo X en Japón. En aquella época los escribanos aplicaban pedazos de papel a los textos que escribían con el objetivo de embellecerlos. También se conoce que en la Europa medieval se utilizaba para decorar las catedrales y los libros.

En la actualidad no existe una sola técnica del collage sino varias tendencias. Entre ellas las dos más extendidas es el decoupage y el photomontage. La primera se utiliza fundamentalmente para embellecer los muebles mientras que la segunda se usa prevalentemente para crear cuadros y se usan imágenes recortadas de fotografías.